Activación de la Estrella de la Luz – Chakra bajo 5

Portal de la luzActivación de la Estrella de la Luz – Chakra bajo 5. La Semilla del Ser es la energía terrestre más cálida que nuestro Yo Superior haya podido crear como regalo amoroso a Gaia por acogernos en su seno y alimentarnos de su amor.
Cuando cada átomo, cada partícula, aparece en la Tierra, nace de una semilla de Celeste que simboliza aquella energía que el mismo espíritu divino quiere sembrar en el planeta.
Germina el alma a partir de esta semilla que continúa dormida durante siglos y siglos, aquí se guarda la información celeste que cada uno trajo al planeta, se reconoce el sacrificio y se entrega la libertad de vida.
Conectamos así con nuestro inicio, muchos se ven como grandes ballenas, otros observan y sienten la lava, el fuego, otros se abrazan a sí mismos y a su alma gemela en un cálido amor silencioso y escondido. Es aquello que somos y quisimos traer como lo más brillante y valioso que podíamos sembrar en el planeta allá, cuando llegamos por primera vez.
Es una energía de recogida, de existencia pura donde claramente podemos percibir los latidos del planeta y de toda la humanidad.
Todos somos Semillas en la Tierra.

Activación:

Cuando recogidos en el silencio del Puerta de la Semilla de Luz, conectamos con nuestro origen, empezamos a sentir primero un murmullo, después un ruido, un rugido fuerte, maternal, sonoroso, cálido. Un ruido que es el caluroso abrazo de la madre que nos mantiene vivos y sanos en su vientre en forma de vida humana. Entonces las lágrimas de dicha sanan nuestras heridas emocionales, no de esta vida, sino de todas.
Activar este chakra es desprendernos de nuestro ego, de nuestra necesidad de ser independientes y creernos por encima de algo pues con humildad debemos regresar al abrazo de la energía materna purificadora. Allí donde las semillas pueden germinar.

Nos despojamos primero de toda ilusión de que somos algo más allá de lo que la Tierra nos haya entregado, nuestro cuerpo es tierra, nuestra energía sutil es tierra, nuestro pensamiento y raciocinio, es tierra, vaciamos nuestra mente de la ilusión de creernos que nos hemos hecho a nosotros mismos, nos vaciamos de la ilusión de creernos independientes y capaces por encima de todo.
Colocamos frente a nosotros a nuestro padre y nuestra madre en esta vida, y sentimos que ellos son nuestras raíces.
Les agradecemos profundamente todo lo que nos han dado y reconocemos que aquello que nos entregaron, aquello que provino de sus padres y sus madres, y antes de sus abuelos y abuelas y antes de sus bisabuelos y bisabuelas, toda la información y la energía que nos ha creado a su imagen, ha sido entregado hasta nosotros con Amor, con completa dedicación y gratitud hacia la vida.

Les damos las gracias por todo lo entregado y les pedimos que sean disueltas todas las corrupciones o negatividades que nos hayan podido llegar a través de su ADN. Les pedimos también que nos liberen de su karma familiar a fin de poder crecer espiritualmente.

Una vez hecho esto, cuando sintamos que es el momento, les devolvemos las cadenas o cordeles del apego que nos unen a ellos y somos conscientes de que los hemos devuelto.
Tras este trabajo de sanación familiar acudimos a la Madre Tierra.
Ella, nuestra hermana Celeste y Madre en la Tierra, es capaz de observar cada alma, cada pequeño paso, es capaz de trasmutar y sanar a cada pequeño ser, de entregar fuerza y también de quitarla.
Puede mover cada pequeña arenilla en la playa, ¿cómo no va a poder remover el pequeño espíritu del hombre para despertar su conocimiento o apartarlo del camino?

Una vez ante la Madre, la pedimos que nos muestre nuestra Semilla de Luz, y conectamos con la Esfera Dorada donde se envuelve nuestra alma.
Tenemos que tener en cuenta que estamos en un espacio de otra dimensión donde el tiempo, las formas y la energía son muy diferentes del presente.
Sentimos esta conexión y el abrigo de la madre a nuestra esencia en el corazón y poco a poco vamos saliendo de este espacio y reconectando en nuestro cuerpo.
Sentimos en el cuerpo como al activar este centro de luz, se regeneran y limpian mecanismos internos que nos permiten crecer, sanar o cambiar nuestro ADN. Integramos este Amor y esta energía en nosotros.
Ahora podemos comprobar sintiendo y observando a la altura del Puerta de la Semilla de Luz, su activación y el trabajo que allí se está realizando.

Fuente: Chakras Elevados, las puertas celestes del alma de Altaïr García Mayalay.

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